Panza de burro

En el interior de una isla canaria, verano. Una niña sufre su primer desengaño amoroso. Este podría ser el resumen, breve, de la primera novela de Andrea Abreu. Como todo resumen resultaría incompleto. Porque una novela no es solo la historia que cuenta. Y eso lo sabe muy bien Abreu. Y su editora por un libro, Sabina Urraca: “[H]e llegado a pensar que Panza de burro no era un libro, sino más bien un largo y poderoso exabrupto, un estallido de emoción a las faldas de un volcán, un corazón de mirlo latiendo bajo la tierra. He pensado que podría expresarse a través de un grito en una playa. Y nada más”. Podría. Porque Abreu no trabaja con arquetipos, busca la mejor forma de contar la historia sin una intriga que sirva como excusa. Dando voz a los que no la tienen. Confiando, en contra de las leyes del mercado, en la inteligencia del lector. 

Este texto es un fragmento de la reseña publicada en La Opinión de Málaga el domingo 20 de septiembre de 2020. Puedes leerla aquí.

Feliz lectura,
Pedro Ramos

La magia de Andrea Abreu está en hacernos creer que la historia la narra la protagonista: una niña inculta de un pequeño pueblo de Tenerife.

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Publicado por Pedro Ramos

Escritor y profesor de escritura. Más en www.lau2.org

Un comentario en “Panza de burro

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