Julio Fajardo Herrero, The Get Down y Robe

Mira que lo tenía pensado, de eso que llevas toda la semana con la idea en la cabeza y ya sabes (más o menos) lo que vas a decir. Pero el viernes 25 gané el Slam Poetry Málaga de noviembre (un lujo tener que desempatar con el gran poeta Sergio Escribano) y el sábado estuve toda la mañana en unas jornadas sobre Emoción y Educación (estaban César Bona y Javier Urra por allí firmando libros) y luego, por la noche, me fui a escuchar a un montón de poetas jóvenes y guapos al Rooster y, como imaginaréis el domingo no me quedaban fuerzas nada más que para enviar unos 20 correos electrónicos del Festivalito Literario que se celebrará los días 2 y 3 de diciembre en La Térmica de Málaga. Y se me pasó el fin de semana sin publicar mi triple recomendación: un libro, una serie y un disco. Pues aquí estoy. Con muchas ganas de compartir con vosotros mis impresiones sobre un buen libro, una serie para pasar el rato y un disco enorme.
Allá vamos.

Asamblea ordinaria

Empezamos por lo importante: el libro, Asamblea ordinaria de Julio Fajardo Herrero. Me ha gustado, mucho. ¿Por qué? Porque ha he hecho algo muy difícil: una novela coral con diferentes niveles de lectura y que habla de todo esto que pasa sin decirnos lo que tenemos que pensar. Muy difícil.

Un tal Umberto Eco dijo que 
"…en un poema o en una novela, lo que uno pretende es representar la vida con todas sus contradicciones […]. Los escritores creativos piden a sus lectores que traten de encontrar una solución; no ofrecen una fórmula precisa (excepto en el caso de los escritores cursis y sentimentales, que lo que pretenden ofrecer son consuelos vulgares). Por este motivo, en las charlas que ofrecí sobre mi recién publicada primera novela, decía que, a veces, un novelista puede decir cosas que no puede decir un filósofo."
Umberto Eco. Confesiones de un joven novelista

Sí, lo habéis pillado: las premisas de Julio son similares a las mías cuando escribí Todo es mentira. No he podido evitar comparar, reír e incluso discrepar. No le conozco, más allá de varios mensajes por Facebook, pero me encantaría tomar algo con él y poder hablar de su libro. Fidelidad, justicia, una generación más que preparada que tiene que vivir de las sobras de sus mayores, un sistema educativo deficiente en muchos aspectos y sobre todo en valores, el ansia de poder de unos y otros y de todos los que se convierten en daños colaterales.
arton1779Pero no os equivoquéis: la novela no habla de política (a mí también me dio mucho miedo el título, tanto que si al final me atreví a leerlo fue porque escuché a Julio en Radio 3), no, no habla de política; habla, sobre todo, de seres humanos. Y de ahí lo coral. Julio construye personajes con sus claro oscuros (redondos) y les da voz a cada uno para que cada uno te cuenta su historia con su propia voz. Y todas las historias forman un libro que cierras con el regusto de que los umanos (sin hache, no es una errata, deberías saberlo o preguntar) somos bichos muy raros, pero algo de esperanza habrá mientras seamos capaces de ponernos en la piel del otro como ha tenido que hacer Julio.
Enhorabuena.

The get down

La serie de la semana. A capitulito por día, después de cenar, me he tragado la primera temporada de esta serie, un poquito pastel, de un grupo de jóvenes que viven en el Bronx allá por los años 70. Rap, algo de break dance y grafitis, mucha droga (sin efectos secundarios), un predicador atormentado por su pasado, la hija del predicador que quiere ser cantante, el novio de la hija del predicador que es huérfano, pero tiene diarrea verbal (de la buena) y toca muy bien el piano y además es un chico muy majo que tiene unos amigos que también son muy majos (los únicos majos de toda la serie) y que se hace amigo de Shaolin Fantastic (mi personaje favorito) que descubrirá, para todos nosotros, qué es el get down.


En resumen, la primera temporada es una sucesión de momentos musicales muy entretenidos, bien producidos y realizados por el director de Moulin Rouge, Baz Luhrman. Aunque no acabo de entender en qué se han gastado los 16 millones de dólares por episodio (las malas lenguas dicen que es la serie más cara de Netflix, lo acabo de leer!). Podían haber dedicado 1 ó 2 (millones) para construir algún personaje (redondo) o elaborar una trama menos predecible, pero tuvieron problemillas con el guionista, tantos que tuvieron que cambiarlo. Y me pregunto yo (barriendo para casa) si no tendrá algo que ver eso con que ni siquiera hayan puesto la segunda temporada, que he leído que los capítulos no están terminados. ¿Pero qué más da? Si desde el primer capítulo (sutilmente titulado “Donde hay ruina hay esperanza”) todo hijo de vecino sabe que esta pareja (atención, spoiler) conseguirá entre corrupción urbanística, trapicheo de drogas y ajuste de cuentas (no faltan los políticos corruptos y la profesora buena gente) salir adelante (atención, momento Disney) porque son diamantes en bruto que la vida tiene que pulir. Ya. Eso. Y otras perogrulladas que, insisto, te tragas porque cuando el chico este, Ezekiel, se pone a rapear lo hace muy bien y está muy muy muy bien realizado.

La serie toca fondo, sin duda, cuando “el desacreditado productor musical Jackie Moreno” está a punto de morir de sobredosis, crisis creativa incluida. Lo puedes ver en el capítulo cuatro.

Robe y su último disco

Videoclips aparte, he pasado de Iván Ferreiro a Robe, el cantante de Extremoduro, y su disco más reciente Destrozares. Canciones para el final de los tiempos. Ya el título te dice un poco por donde van a ir los tiros y es que este poeta no engaña a nadie, ni lo pretende. Tiene la voz que tiene y la mezcla con violines, piano, guitarras y otro montón de instrumentos para crear melodías (y algún momento histriónico) al servicio de la letra, unas letras que contienen versos directos y contundentes, metáforas que igual que el libro de Julio Fajardo Herrero te harán pensar sobre la sociedad actual.
No te engañes, aunque la primera canción se titule “Hoy al mundo renuncio” y empiece con mucha crudeza, el disco tiene esos momentos de romanticismo canalla que son marca de la casa. Imprescindibles: “Donde se rompen las olas”, “La canción más triste” y “Del tiempo perdido”.robe-destrozares-01-02

Lee como empieza esta canción y dime.

Amarradito de su cintura,
Arriesgándonos en la postura…

He dormido poco hoy,
Recordando, a oscuras,
Su voz.
Ha pasado el tiempo y voy
Totalmente a oscuras.

Si te da por volver,
Al venir, si te acuerdas,
De traer, del amor,
De una vez, la respuesta,
Yo estaré donde rompen las olas
Una y otra vez.

Hola, ola del mar,
Te he visto llegar.
No me dejes nunca solo.

 

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2 comentarios sobre “Julio Fajardo Herrero, The Get Down y Robe

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  1. “Destrozares” es un disco regular, en general no logró entusiasmarme como sí lo hizo su primer trabajo en solitario “Lo que aletea en nuestras cabezas”, un gran álbum que alcanzó un coletazo de ese Robe visceral al que estábamos acostumbrados. De “Destrozares” salvo un par de canciones, entre ellas “La canción más triste”. El Robe en su afán de matar al Iniesta de antaño, al de “La ley innata”, se fue al otro extremo, de visceral a romanticón. Joder.

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