¿Por qué escribo?

Hoy me ha llamado Fini, amiga y polisémica con la que he compartido ya varios talleres. Me ha contado un montón de cosas (interesantes), pero sobre todo una: “Rafa está depre, desmotivado”. Como si fuera una señal.
—Ese es precisamente el primer capítulo del libro —le he dicho—. Subo un post esta misma tarde.
Ella ya sabía de lo que estaba hablando.
Me explico.
Llevo algunas semanas recopilando mis apuntes de los talleres de escritura creativa que he impartido. El objetivo es publicar un libro, pero no quiero que sea un libro de pajas mentales, ni un rollo teórico lleno de palabras que tengas que buscar en el diccionario. Mucho menos un libro donde os cuente lo bonito que lo hago. Si hay algo que he aprendido en estos 12 años de talleres es que tienen que ser prácticos. Ya tengo el índice, estoy seleccionando los textos que utilizaré como ejemplos y base de los ejercicios con los que terminaré cada capítulo.
Porque el libro tiene que abarcar todo el proceso: desde la motivación hasta cómo encontrar una editorial para la novela que, me gustaría, consiguiese terminar quien lea el libro (y haga los ejercicios). Así que, llegados a este punto, fue inevitable que me hiciera la siguiente pregunta “¿Cuánto tiempo se necesita para escribir una novela?”
Stephen King en su Mientras escribo asegura que no deberías tardar más de 3 meses en escribir el primer borrador de una novela. Frases como esta, frikadas como Nanowrimo (gracias, Loïk) o el proyecto Bradbury, además de mi adicción a los libros de escritura, me hicieron ponerme a calcular e investigar si una persona normal y corriente, es decir, con su trabajo, su familia y demás obligaciones, podría conseguirlo en ese tiempo.
Mi conclusión es que, escribiendo entre una y dos horas todos los días, en cuatro meses esa persona podría tener el segundo borrador de una novela de unas 40.000 palabras. Toma, Stephen, en cuatro meses. Pero no podía dejar solo al lector/escritor. El libro de escritura tendría que servirle como guía para ese viaje y, con un poco de suerte, que pudiera usarlo más de una vez.
Empezando por el principio: ¿Por qué escribo?
escritura_expresiva_4781_635xVa por ti, Rafa.
La mayoría de los escritores tienen uno o varios motivos. Y ninguno de ellos es pagar las facturas. Desengáñate, pocos escritores ganamos dinero con lo que publicamos. Al menos, con la ficción. Entonces, ¿por qué lo hacemos? ¿Por amor al arte? Creo que la respuesta no es tan sencilla. La mayoría de los escritores, los artistas en general, reconocen que sienten algo en su interior que les empuja, una y otra vez, a malgastar tiempo frente a una pantalla o un cuaderno. Esto es la vocación y es muy necesaria, claro, pero vayamos un poco más allá: ¿qué obtienes?, ¿cual es tu recompensa al terminar el cuento o el libro con el que te has estado peleando tanto tiempo? Siempre hay algo más.
García Márquez en su libro Cómo se escribe un cuento dijo “las respuestas son muchas, una por cada escritor”. El altisonante Borges lo tenía muy claro: “Escribo porque para mí no hay otro destino”, pero el juguetón James Joyce, amigo de Gus, aspiraba a algo más
“…he metido tantos enigmas y rompecabezas en El Ulises que tendré atareados a los profesores durante siglos discutiendo sobre lo que quise decir, y ése es el único modo de asegurarme la inmortalidad”,
lo que para el nihilista Luis Landero vendría a resumirse en
“De ese modo vivimos dos veces el mismo hecho: cuando lo vivimos y cuando lo contamos.”
Pero me parece igual de válida la afirmación de Toni Morrison: “Para sentir profundamente” o la de la expectante Clarice Lispector “por simple curiosidad intensa” que, el siempre lúcido, José Luis Sampedro amplió a “…porque escribiendo uno se revela a sí mismo a fuerza de buscar una manera de decir las cosas o de buscar algo que decir”. También los hay desorientados y para desorientados, como Paul Auster: “Es una actividad que parezco necesitar para sobrevivir. Me siento muy mal cuando no lo hago. No es que escribir me produzca un gran placer, pero es mucho peor si no lo hago” que, con perdón, Fernando Pessoa expresó mucho mejor: “Moverse es vivir. Decirse es sobrevivir.”
Y la última, de Gustave Flaubert: “La única forma de soportar la existencia es aturdirse en la literatura como en una orgía perpetua”. Es fácil hablar de orgías cuando se vive de rentas y con mamá.
que_pase_el_proximo_dustin_lee_por_que_escriboResumiendo:
. escribimos para aprender. Aunque la documentación sea mínima, siempre descubrirás algo que no sabías. Tanto de técnica de escritura, como del mundo en el que vives. Lo que me lleva al segundo punto
. escribimos para explicarnos el mundo donde vivimos. Y sus alrededores. Esta información suele llegar cuando ya estás metido en la escritura, incluso cuando ya estás corrigiendo el libro, sea novela, poesía o cuento.
. escribimos para ajustar cuentas con la realidad. De esta forma la realidad es más como nos gustaría que fuese, cambiamos el pasado o adelantamos el futuro, lo moldeamos a nuestro antojo y convertimos una cena de amigos en una escena memorable. Y sí, a veces, también para denunciar o hablar de tal fulano que te las hizo pasar fatal o cometió tal fechoría o milagro. Para eso también sirve contar historias. Lo importante, como con la moralina, es que no se note demasiado.
. Y, sobre todo, un nuevo libro sirve para explorar emociones y sentimientos que no tienes porque sentir en ese momento. Para eso están los personajes. En mi caso, esto lo descubrí hace poco, justo hace dos veranos, literalmente. Acababa de publicar Todo es mentira y aquella tarde, verano coruñés, una gallega de ascendencia mejicano vasca me dijo a la cara que mi escritura era demasiado intelectual. Acepté el reto: escribiría una novela de emociones. Así nació La playa de los cristales, mi primera novela juvenil.
. que también me ayudó a expulsar algún demonio. Así que: escribimos para expulsar nuestros demonios.

En el siguiente post os propongo un ejercicio, ¿te atreves?

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8 comentarios sobre “¿Por qué escribo?

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  1. Pues en mi caso te diría que vaciarme de todo.De alguna forma ,recuperar cierta serenidad y calma…y por supuesto,conocerme también.La otra historia, es crear algo de la nada y de cualquier simpleza cotidiana hacer algo diferente;alterar la realidad a mi antojo y dibujarla como me gustaría…esta parte de exploradora es la parte divertida!Ahí llevas!

  2. Empecé a escribir escapando del miedo, del tedio, del llanto. Intentando retener el tiempo a través de las palabras. Dando forma, a aquellas imágenes que cada día desaparecían de mi memoria, en los textos. No buscaba mi perpetuación sino la suya.
    Sin conocer el camino llegue a una meta inesperada. Tantos caminos inexplorados se abrieron ante mis ojos, que me sentí plena. No sólo podía crear mi propio mundo, el tuyo o el futuro; podía abrir miles de mundos.
    Escribo porque me ha dado la oportunidad de conocer la felicidad. Soy Feliz.
    Muchas gracias, por seguir aportando experiencias que me ayudan a crecer.

  3. Me gusta escribir, como una forma de abrir mis alas al viento y expresar lo que siento y compartirlo con las personas que me puedan leer, es como una válvula de escape que me libera y me hace cómplice de ella.

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